Maldicion gitana
enero 1st, 2012 § 2 comentarios
Toda mi vida había pasado la Navidad y el año nuevo en casa, nunca pensaba siquiera en salir despues de media noche (nunca fue mi ‘vacil’); pero los nuncas se llegan.
Y decidí pasar la víspera de año nuevo en tu casa. Estabas sola, yo queria ir con vos, vos me invitaste. No hiciste la gran cena tradicional, cocinaste para 2 y fue suficiente. Platicamos, comparamos, confesamos, planeamos.
Los apartamentos alrededor tenian su propio mundo. Los de arriba reian; los de atras quemaban polvora; por allá sonaba musica… y mientras cenaban, bailaban y corrian, nosotros extendíamos el sofá en la sala para ver tv…
Y para apagar las luces y poner la musica que nos gustaba, para besarnos y acariciar tu cuerpo lentamenre, para hacer apuestas y perder la ropa poco a poco, para recibir el año de peculiar manera y es que mientras los cohetes sonaban en el patio, mientras los morteros levantaban polvo enfrente, mientras la pólvora china daba vida al cielo y mientras todos abrazaban hasta a quien no le hablaban; nosotros hacíamos el amor desnudos a media sala sin importar el ruido que haciamos, las 12 uvas, la ventana sin cortinas ni la cortesía de saludar al vecino.
Y, al amanecer, sonreia cruzando los dedos por maldicion gitana alguna que me trajera un año igual de emocionante.
Adiós
diciembre 8th, 2011 § 7 comentarios
No se que de donde ni porque yo andaba paseando. Andaba lejos como en el campo así de lo más tranquilo y alegre que podás imaginar.
Probaba mi nueva cámara digital: fotos aquí, fotos allá, que le ponía macro y que las escenas panorámicas etc… Estas ultimas me llevaron a buscar un atardecer; por eso, fui a parar a la playa.
Yo soy poco para el mar pero llegue como si a la espalda lo tuviera. Iba de calzoneta tipo surfista, camisa sin mangas luciendo mi nuevo tatuaje y esperaba que se pusiera el sol.
Ahí estaba yo cuando apareciste vos con unas amigas y me dijiste que al fin llegaba y que creías que te había dado paja de nuevo y que no iba a llegar. Me levanté y me fui con ustedes a una fiesta así medio privada y ya que andaba la cámara empecé a tomarte fotos a vos y a algunas de tus amigas. Les decía que eran lo mejor que había visto ese día y que debía llevarme un recuerdo ya que no volvería a verlas.
Ustedes sonreían y aprovechando la cámara me pidieron que hiciera algunas tomas entre ustedes. De repente, nos llamaste a quien se suponía era tu mejor amiga, una niña como de 14 años que a saber quien era, a otras 2 cheras que andaban por ahí y a mi pues íbamos a tomarnos una foto así en grupo. Hicimos el bulto, tomaste la cámara, estiraste el brazo y zas! que aparece un tipo y te agarró la cámara.
Estábamos en un lugar con vista preciosa al mar pero así con ventanas y vidrios fijos grandes. Él te tomó de la mano y te acercó a su rostro e intentó tomar una foto del reflejo de ustedes en el vidrio mientras estaba a punto de besarte. Por la luz y esas cosas no pudo y yo de dundo ahí le dije que debía hacer para que saliera bien la imagen. Hice los ajustes de la cámara y se la regresé. Te acercó de nuevo y te plantó un beso tipo novela venezolana que todas las cheras ahí suspirando y sorprendidas de verlos así. Yo solo sonreía pues nunca imaginé verte en esos ‘bisnes’, me dio envidia ‘de la buena’ jajaja y sentí como pena estar de clavo.
Me salí de ahí y las cheras entendieron que debían estar solos. Afuera hablaban que con quien menos esperaban te luciste y esas cosas que las mujeres hablan y no pueden quedarse para ellas. Hacía afuera un ocaso precioso: una mezcla de amarillo, naranja y rojo en el horizonte apenas interrumpido por nubes que parecían arder sobre un mar quieto, listo ya para descansar.
Saliste y como si nada tu mejor amiga te dijo que esa iglesia era muy pequeña y oscura. Hablaba de la iglesia parroquial justo en frente de donde estábamos; era de piedra y estaba justo a la orilla del mar sobre el malecón antiguo, disque otrora capilla de los españoles que habitaron esa zona hace mas de 500 años y era eso lo que a vos te encantaba. “que buen gusto” pensé.
Tomé mi cámara y te di la memoria. Sonreí de frente a vos y por primera vez me sentí feliz de ver feliz a la persona de quien he vivido enamorado desde hace ratos. Te di lo que, en el sueño, sería el ultimo abrazo, un simple adiós de despedida, y me retiré a la orilla de la playa a ver morir la tarde y mis ilusiones junto a ella… pero, paradójicamente, me fui feliz.
Ceder el asiento en el bus
diciembre 2nd, 2011 § 8 comentarios
Venia del trabajo un día viernes aun resignado porque trabajaría todo el fin de semana, cansado del desvelo de la noche anterior y simplemente irritado cuando me subí a la coaster que me llevaría a la casa. Todo normal hasta ahí.
Pero resulta que aun en el Parque Infantil estábamos cuando subió una señora embarazada (ya entrada en el proceso o iba a tener quintillizos pero era súper obvio su estado de gravidez). El cobrador hizo el comentario pidiendo que algún caballero le cediera el asiento a esta persona cuando de repente la pareja que estaba sentada frente a mi se levantó. Un tipo a la par mía casi se aventó empujándonos a todos para, según yo, darle el asiento a esta chera… pero no, el muy maje jaló a la novia impidiéndonos el paso a todos y se sentaron a amontonarse así nada más.
Los que íbamos ahí nos miramos pues le hicimos espacio a la embarazada para que se sentara y este se aprovechó para meterse con su mujer.
Mi sentido ético se sintió lastimado y aunque mi espíritu humanitario y mi fe santa, católica, apostólica y romana a huevos me impide desearle el mal al prójimo debo decir algo: que cabrones estos que no pudieron darle un asiento a una mujer embarazada!!!
Estaré chapado a la antigua o como quieran pero me calentó horrible y me dió una gran cólera! Puta pienso en el riesgo per se incluido en esa etapa; imagino a mi mamá en sus embarazos, a mi hermana y mis cuñadas, a la mamá de mi hijo haciendo maniobras para que no la aplasten y que estos san vergones la dejasen sin asiento como que mucho me agrada la idea vea.
Así es que, con su permiso, espero que a esos HDLGMP necesiten alguna vez asiento con sus hijos o embarazos, que se hagan los dormidos frente a ellos y les den calambres en las patas…
Ok, no. No soy quien para decir todo eso, solo espero de verdad no escupir para arriba y mi Gabo aprenda normas mínimas de cortesía y civismo para no hacer cosas como esta.
Y ya. Ya me desahogué y sudé calentura ajena. Me permito tomar mis sacrosantos alimentos y no cenar empurrado enojado.
Temblores
noviembre 24th, 2011 § 1 comentario
A mi me encantan los temblores, si; esos que se sienten justo después de fundir nuestras pieles, de compartir sudores, de ahogarnos en pasión.
Solamente.
De como aprovecharse del dolor ajeno
octubre 24th, 2011 § 6 comentarios
Las lluvias pasadas generaron estragos nunca antes vistos en el país. Efecto del cambio climático, las zonas que habitualmente han sufrido por las lluvias y sus efectos ahora pasaron una experiencia inesperada que superó cualquier pronóstico o registro previo en el país.
Y muchos se solidarizan con la gente afectada, muchos critican lo que las instituciones gubernamentales y municipales hacen. Muchos aprovechan para tirar zarpazos a dirigentes políticos cuando ellos no hacen más que decir ‘pobrecitos’ y, peor aun, hay otros que se aprovechan para sacar beneficio alguno.
Y más allá de lo que puedan decir sobre mi posición política, hay que ser demasiado descarado o indolente para sacar, en plena emergencia y calamidad nacional, un comercial como este:
y para colmo, este señor haciendose publicidad hasta en las hojas de los palos en la calle, No perdona!
Personas y partidos así desmeritan el trabajo que implica ayudar en una operación como estas (aplica para todos/as los que lo hacen, particularmente conozco este caso). Si van a ayudar, que lo hagan y muchas gracias! pero nombre, tampoco se pasen verdad como bien decían por ahi:
Cálmese, no hago campaña, pero molesta como terminan siendo más un estorbo y un dolor de cabeza a los que, sin hacerse bulla, ayudan de verdad a la gente en los albergues y comunidades. Si supiera las que uno pasa por ellos!
Se pelaron, en serio.







