El cuarto del fondo

12/12/2014 § Deja un comentario

̵ ¿Cuántos años tenía la Doña?

̵ 103 cumplidos. Vieja la señora ̵ dijo su abuela.

Doña Catalina era la dueña de la hacienda donde trabajaban sus abuelos. Siempre misteriosa, no le gustaba platicar con mucha gente. Quedó viuda a los 64 y desde entonces permanecía alejada de los quehaceres diarios. Sus hijos se encargaron de la zafra y los negocios mientras ella no salía de la casona.

La señora era seria y alejada pero era buena gente. Les había cedido unos terrenitos a los colonos para que armaran sus casitas a un costado de la casa grande. La casa era enorme: tenía muchas habitaciones, un corredor que bordeaba el patio central, las ventanas altas con unos balcones de hierro forjado. Paredes anchas de adobe y techo de tejas. La parte del fondo era como una segunda casa con su propio patio pequeño, las habitaciones de los patrones, un mini bar y una habitación a la que nadie más que la señora podía entrar. Los abuelos de la Elena viven ahí desde hace un montón. Ahí nació su padre, ahora solo están los señores con su tío y uno de sus primos.

-¿Y han entrado a ese cuarto? -Diocuarde ¡para nada! una vez el marido de la Toña, el que era sereno, dicen que se asomó porque escuchó ruidos y salió espantado hablando como en lenguas y con una fiebre que ardía el pobre hombre, nunca quiso contar lo que vio y ya no regresó a trabajar. -También la niña Chita dice que escuchó ruidos como de un animal que lloraba por la luna llena y se sentía un olor a cacho quemado. -¿y ustedes creen esas cosas?. -Pues por algo tienen pisto estas gentes, es mejor no saber.

Que paja. En todas las fincas cuentan lo mismo. Cualquier persona con plata ha hecho algún pacto. La curiosidad mataba a la Elena. Era un ajuate cuando se le metía algo en la cabeza. La noche cayó y se llenó de gente. Afuera los chiviadores jugando cartas. Los bolitos del pueblo con sus botellas cantando hasta llorar por la niña Cata, es que cuando uno se muere siempre ha sido buena gente. Adentro borbollaban los peroles con tamales, como cuando roncaba su papá. Las rezadoras listas para el rosario y un ajolote de ir y venir con pan dulce y café.

Pasado el primer rezo, Elena se jaló al primo para ir a dar una vuelta. Rapidito se metieron entre la bulla y el jelengue de la gente hasta llegar al patio de los patrones. En una esquina, detrás de unas cortinas de manta viejas y sucias, había una puerta de rejas a la entrada del pasillo. Al final, una puerta de madera, verde pálido de vieja y gastada. El pequeño no quería pasar, bien timado lo tenía la abuela. ̵ No seas marica ̵ le dijo. ̵ Avisame si alguien se asoma ̵

Era momento de sacar de la oscuridad a la abuela. Sería la heroína que se enfrentó a la sarta de mentiras y cuentos de ese cuarto. El pasador oxidado. Las bisagras llorando al abrirse. La oscuridad del fondo. Los ojos de la Elena abiertos que se le salían de la cara. Abrió la boca hasta donde pudo y se ahogó en un grito silencioso mientras caía al suelo llorando quedito casi con convulsión.

Dicen que pasó tres días en fiebre y como una semana sin hablar. Pasaba encerrada en su cuarto y no apagaba las luces para dormir. El primo jamás se acercó de nuevo a esa puerta. Ella Solamente escribió en su twitter “no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar”.

Democracia

01/12/2014 § Deja un comentario

Hacer el amor es el acto de democracia por excelencia: goza tanto el de arriba como el de abajo.

Intro Instrucciones Para Salvar El Odio Eternamente

30/10/2014 § Deja un comentario

La mayor parte de las canciones de amor están llenas de mentiras, pero no todas. Yo trato de ser honesto.
Pero por lo general se suele decir lo que ella quiere escuchar,
para seducirla o yo qué sé.
Claro, que ella no siempre está por la labor de creérselas, eso es lo chungo, claro.
Pero quién no ha mentido alguna vez, ¿verdad?

Muchas despedidas están llenas de promesas vanas,
yo estoy seguro de que en algunas de ellas vosotros habéis mentido.
Que sí, no pasa nada estamos entre amigos, buen rollo.
Quien no haya mentido, quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra,
 pero que no tire a dar. 

Sí, porque las despedidas tienen un protocolo que hace necesario mentir para no sentirse culpable o responsable del fracaso que supone que el amor se acabe. 

¿Sabéis qué es lo peor del amor cuando se acaba?
Que se acaba.

Y aún así nosotros intentamos eludir la culpa y mentimos.
Y seguimos mintiendo y somos capaces de ir más allá y decimos
“no te preocupes, si yo, yo estaré bien”,
“yo lo que quiero, lo que siempre he querido es que tú seas feliz, y además el tío con el que te vas, es un tío de puta madre”.

Y bueno, tú y yo sabemos que no es cierto.
es un pringao, joder macho.
Que no van a durar ni dos meses, y más con el carácter que tiene ella.
Pero aún así decimos que es un tío que te cagas o un buen hombre que también jode lo suyo porque no se sabe lo que estás diciendo, ¿buen hombre? ahí hay ritintín ¿verdad?.
No digáis nunca de mí que soy un buen hombre por favor, decid que soy un troncazo, enrollao, un pringui de la vida… un buen hombre no.

Y nos estaremos preguntando si la llevará a los mismos sitios a los que te llevaba a ti, si se dirán las mismas mentiras, si se enfadarán por las mismas cosas
y si lo que es peor, si se reconciliarán de las misma forma.
Y te devanas los sesos preguntándonos qué ocurrirá y qué pasará y en fin.

Pero ya está bien, si ella se va, cultivemos el odio,
declaremos la guerra, porque, no sé,
quizá nos sintamos mejor, aunque yo creo que no,
yo creo que como todas las canciones de amor está también está llena de mentiras. Cuando decimos si ella se va lo que queremos decir es que si te vas, que no sea muy lejos ni por mucho tiempo.

El amor de sus vidas

06/10/2014 § Deja un comentario

¿cuantos se habrán cruzado con el amor de sus vidas pero no lo vieron por ir revisando el celular?

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26/09/2013 § Deja un comentario

Tuve un carro pero nunca aprendí a manejar. Fui a la UES pero no terminé la carrera, estudié Ingeniería industrial pero me quedé con el Técnico en Ingeniería del ITCA. Me enamoré. Engañé y me engañaron. Odié. Perdoné. Aprendí y me volví a enamorar. Fui papá soltero y aprendí más en esos días que en el resto de mi vida, hasta hoy. Encontré amigos en redes sociales que jamás imaginé. He viajado dentro y fuera del país. He conocido gente, visitado lugares, ganado experiencia. Ayudo a quien puedo hacerlo. Soy voluntario en Cruz Roja y donante altruista de sangre. A veces me miran feo por decir las cosas con sarcasmo y no me entienden. No entré al club de los 27; no fumo, no tomo.

Me gustan los juegos de video de aventuras, en  los de pelea siempre me dan riata. Me gusta jugar fútbol y voleibol. Me gustan las pecas entre otros menesteres. Me gusta acampar y las caminatas al aire libre. Amo los M&M y el sorbete de ron con pasas. White mocha con pastel de higo, por favor. Adicto al twitter. AndroidFan porque no me alcanza para un iPhone. Prefiero novelas de aventura, misterio y fantasía épica aunque amo El Principito. Me gustaban las matemáticas y la física en la U aunque tengo síntomas de discalculia. Compro ropa por comodidad y gusto, no por marca; vanidoso solo en Pinterest. Escucho rock en español, metal y afines tanto como baladas y música electrónica. Prefiero la tortilla al pan. Gustos sencillos. Espero reencarnar en algun universo Marvel.

Tengo un trabajo reciente y estable. Un salario que no da para lujos pero alcanza para pagar las deudas. Supply chain y SSO. Mis padres y mis hermanos son parte importante de mi vida. Tengo amigos del colegio, de la U, de la Roja y de cada lugar al que he ido. Sobre todo, tengo una bonita familia, centro de mi vida. Una esposa hermosa, fina y dedicada. Un hijo distraído, guapo, juguetón pero inteligente. Una nena preciosa, sonriente, astuta y siempre muy activa. Pego vichos bonitos.

Quiero estudiar una especialización y aprender Francés.  Quiero una casa propia. Quiero que mi esposa se sienta a gusto conmigo y que mis hijos me vean como su héroe. Quiero seguir ayudando a quien esté a mi alcance. Quiero un carrito para pasear con mi familia. Quiero aprender a nadar, a bailar y a cocinar. Quiero estar en cada momento importante de la vida de mis hijos hasta que la vida me lo permita. Quiero que mi esposa sea feliz a mi lado y mis nenes transformen el mundo en algo mejor. Tengo tanto por hacer. Quiero vivir en paz y morir feliz.

Bienvenidos, 33; plenitud de la vida. Que la fuerza me acompañe.

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