sucede que la extrañas…

30/01/2011 § 6 comentarios

…Y sabes que no debes hacerlo.

Pero no podés evitar pensar en como la estará pasando, que si amaneció bien, que si su día estuvo tranquilo o si estará muriendo de estrés. Que si a lo mejor necesita contar algo, escuchar una palabra de apoyo, un chiste, una simple sonrisa o (si es tu día de suerte) a lo mejor necesite un abrazo solo porque si.

Pero casi por convenio tácito, el mundo se rige por no saber nada de esa persona. Y te queda claro que no hay pregunta u ocurrencia de peso para romper el silencio. A veces, tiene que entenderse que uno solo fue alguien más en el camino del otro, mas aun cuando ahora son como 2 perfectos desconocidos.

Sin embargo, te perturba pensar que mientras intentás que esa persona sea solo una más, no lo es. Porque mientras más ocultás su recuerdo más valioso sabés que este es. Porque cuando más alegre te sentís esta siempre el vacío por compartirle esa emoción. Porque es gente especial que su presencia misma es un desahogo de la vida o porque sonreís, alegre, con solo recordarle.

Y mientras más te das cuenta cuan importante es, más lejos estás de ella.

Estas cosas no conocen de lógica alguna y aun así crees que todo esta en orden… pero hay un momento en que dejas de preguntarte “xq sonrío?” y comenzás simplemente a disfrutar de esa sonrisa. Ese es un avance, creo (y espero).

A la larga uno sigue enamorado, solamente deja de demostrarlo.  Patético, get a life!

No debí necesitarte.

13/12/2010 § Deja un comentario

“Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…”

Que difícil es saber que mientras sos mi flor, yo soy solo uno más…
No debí necesitarte.

Apuestas

12/12/2010 § 5 comentarios

Resulta que hace un par de meses hice una apuesta de la que estaban seguros que iba a perder… y hay algo que me da risa y es que recuerdo perfectamente ese sábado, justo después del mediodía, cuando sentado en un restaurante de pollo del Coronel, me preguntaron: ‘y que apostamos?’… Recuerdo como mi mente se echó a volar!

Una parte sádica de mí decía que pusiera una penitencia rara tipo ‘Punked’; una parte masoquista quería que me dijera todas las cosas de mi que a su criterio botan mi personalidad; la parte golosa pedía una cena en un buen restaurante.

Una voz me decía que fuéramos al cine y otra que al ganar jugáramos ‘verdad o truco’ (o como se llame) y aprovechar para preguntar y decir un par de cosas. El instinto puberto-juvenil me rogaba porque le pidiera un beso 🙂 mientras un lado más cursi quería que me regalará un par de minutos para decirle, con detalle, porque creo que es la mujer perfecta y que lamento haberla conocido en estas circunstancias.

Al final, nunca dijimos que apostaríamos. Fue quizá falta de fe o poco atrevimiento. Ese atrevimiento que toda la vida me llega tarde para superar obstáculos, para decir ‘NO’ cuando debía, para confesar mi cariño y no ocultarlo tanto…

En fin, por no parecer abusivo y pasándome de cordial y ‘buena gente’ ya no puedo reclamar nada. Ponerle penitencia a la apuesta sabiendo el resultado es hacer trampa. Sin embargo, con orgullo y alegría puedo decir abiertamente: Gané.

Lapsus

13/10/2010 § 13 comentarios

En algún momento de la historia cuando querías saber de alguien o contarle algo a alguien (pero te gustaba tanto que te pasmadiabas al verla)… se te ocurrió escribirle alguna carta que nunca le entregaste.

Y hablando con esa persona, estuviste ‘asi’ de decirle que te gustaba y un poco más ‘asi’ para decirle que si quería más que una amistad con vos… pero ese ‘asi’ fue demasiado grande y no lograste superarlo. Callaste.

El teléfono, en esa etapa, es lo peor que podés tener en tu casa. Pasás miles de horas esperando que suene para saber si te va a llamar y cuando el riiinnng rompe la rutina que te abatís y corrés a ver quien es… o se te congelan las piernas y no podés moverte. Al final, la dichosa llamada difícilmente entra.

Pero viene entonces lo peor: caer en la tentación de llamarle y, cuando te contesta, colgás. Puta, ¿que clase de maldición o desorden mental obliga a esa reacción???? ¿no que querías hablarle? #QueAlguienmeExplique

Ahora, muchos cambiaron las cartas sin entregar por e-mails en borrador. Escriben SMS que terminan sin enviar o escriben posts que nunca van a publicar. Las llamadas se esperan en los celulares y con cada mensaje que entra te haces la loca idea que te escribió. Las llamadas sin contestar, creo, no se han descontinuado.

Cada uno vive esos lapsus estupidus (a.k.a. encules) de manera muy particular, pero creo que estas cosas son común denominador. Lo gracioso es que uno cree que de viejo ya no va a pasarte eso…

… que mentira más grande 😀

Sin previo aviso

05/10/2010 § 4 comentarios

Fuiste desde siempre alguien que doblegó mis sentidos, que me corregías y que no me molestaba, que me hiciste sonreír, quien tiró al suelo una de mis premisas más solidas.  Yo te hablaba y me respondías.

Y me hiciste dudar de lo que yo más claro tenía, causaste revuelo entre mis alter egos, aceleraste mi ritmo cardíaco y espantaste mis pesadillas. Socavaste el mundo bajo mis pies y confié plenamente en cada una de tus palabras. Te esperaba y aparecías.

Pero no te dabas cuenta de eso. No te diste cuenta de eso. No imaginaste como deseaba  invadir tu espacio sin previo aviso para robarte un beso. Sin motivos o razones. Sin lógica alguna, sin esperar el momento perfecto pues mi cariño por vos nació desde la primera vez que te vi… y aun no he podido alejar.

No se, hay sueños que deberían quedar en pausa, para la siguiente vez.

Joining the dark side

06/09/2010 § 2 comentarios

Fear is the path to the dark side.
Fear leads to anger.
Anger leads to hate.
Hate leads to suffering.

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